A Cardenia



¿Estaré por ser tu amigo
o codicia de ambrosía?
No lo sé, amiga mía.
En un tiempo te lo digo
porque ya lo he decidido:
consagrarme a ti por siempre…
¿Será corazón o mente?
Me entero cuando mi cuerpo,
entre vacío y recuerdo,
en tormento desfallece.